Ciutat Vella, Restaurantes

Bar Ángel.- Reciprocidad entre entendidos

Colores en el Bar AngelBarra larga, dos toneles y escasas mesas en altillo visto. Ladrillo, madera, cocina diminuta y pizarra para cantar verdades. Credenciales exiguas y nada llamativas para esconder verdades como puños. La gastronomía de Barcelona no ha encontrado lugar mejor para cantar virtudes en estado puro, levemente tratadas y servidas sin necesidad de artificios. Producto y conocimiento en estética de toda la vida para interacción con conocimiento. La Coca-Cola y las modernidades se quedan a la entrada. Ni su nombre es pretencioso. Bienvenidos a la Barcelona gastronómica real. Sigue leyendo

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Eixample, Restaurantes

La Taquería.- El mexicano de los mexicanos

Alambres con Nopal. Otros tacos excelentesNo debe escribirse con “j”. Este es un restaurante mexicano, con “x”, como ellos lo escriben, por autenticidad y compromiso. Habrá restaurantes mejicanos en Barcelona, varios, que importan cultura y reinventan para que snobs capitalinos presuman de sitio y conocimientos superficiales. Aquí esto no importa. Huyen de apariencias y convenciones. En La Taquería sirven -como llaman- “gastronomía callejera mexicana” directamente importada del país de los Aztecas, y lo hacen sin adaptación alguna, como se serviría en cualquier puesto del DF. Son esencialmente tacos al pastor de trompo, de arrachera, alambres, gringas, guecas y quesos fundidos, nopalitos asados, jalapeños y, para beber, micheladas, chelas (como llaman a la cerveza) Modelo y tequila y mezcal, mucho tequila y mezcal. Probarás, vivirás y sabrás. La clientela te dirá que estás en el sitio correcto. Esto es México, cabrones. Sigue leyendo

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Cafés, Eixample, Locales

DelaCrem.- Jugando a los helados

Fresa, chocolate y lo que se tercieEl secreto está en la masa, decían. Aplicable. El secreto, en este caso, está en la elección de los ingredientes y en su proporción adecuada. Una máquina bien elegida lo amalgama todo y las dotes creativas de propietario y ejecutoras de personal culminan las loas. Estamos en medio del Eixample, es verano, hace calor y dudamos entre el de higo o el de pistacho. El de infusión de tomillo lo dejamos para mañana. Estamos en DelaCrem, una heladería artesanal italiana, uno de los locales mejor valorados por la comunidad de Trip Advisor en Barcelona. Sigue leyendo

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Bares-Tabernas, Ciutat Vella, Locales

La Terrassa de les Indianes.- Escribe tu historia

DaiquiriLa idea es buena. La invitarás a visitar un museo, uno de los mejores y más pedagógicos de Barcelona, pero la sorprenderás minutos después Mojito en mano mientras saboreáis juntos uno de los atardeceres más bonitos de la ciudad. Habréis entrado a ese templo de sabiduría, pero cogeréis el ascensor para aparecer directamente en su terraza, un espacio nítido y de decoración cuidada, como de jardín chic, donde la lección -cultural o restauradora- se imparte desde cocina y barra. A los mandos, el Grupo Sagardi y Bacardí. Imposible defraudar. El éxito climático dependerá de ti. El marco es idóneo. Caballo ganador. Sigue leyendo

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Bares-Tabernas, Eixample, Restaurantes

«El Bar».- Benditas contradicciones

Mesas en El BarBarra a dos posturas sin excesivos taburetes, camareros atentos sin uniformes y carta continua para compartir sentado son algunas de las ambiguas credenciales del divertido espacio que Sergi Giménez -sumiller correcaminos con experiencia en Drolma, Àbac o El Colibrí- ha abierto al público recientemente en el corazón tranquilo del Eixample. No se engañen por el nombre, no es ni bar ni restaurante. Se encontrarán preceptos de ambos tipos y se olvidarán también algunas características reconocibles. Porque no todo está inventado y siempre es bienvenido el romper reglas, “El Bar” -así, entre comillas- propone en silencio y sentado. Dejemos que hable. Sigue leyendo

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Eixample, Locales, Restaurantes

Fastvínic.- Gastronomía entre panes

Bikini de rúcula en FastvínicTe cuestionas conceptos a priori obvios y los acabas matizando. Empecemos: Se autodenominan fast food pero predican el slow food. Elaboran alta gastronomía pero la presentan en formato bocadillo, que acompañan principalmente de vinos catalanes que te sirves tú mismo desde una divertida máquina que sólo va con tarjeta. Y te piden, finalmente, que seas tú el que recojas después tu bandeja y la recicles por partes en punto indicado. Es un juego elaborado donde la información es fundamental. Es Fastvínic, un restaurante ecosostenible -el primero de Cataluña- donde la globalización sólo tiene sentido en formato cliente, un local para reivindicar al mundo que nuestro manjar más popular, el bocadillo, no es territorio exclusivo de niño en patio de colegio.

Dirección: Diputació, 251
Precio medio: 15€. Bocadillos a partir de 3,90€. Ensaladas a 5 € y vinos por copa a partir de 2€.
Imprescindible: Personalizar la tarjeta de vinos e ir probando combinaciones de bocadillos y variedades. Encontrar y defender la tuya.
Horario: De lunes a sábado, de 12.00 a 24.00h.
Teléfono: 93 487 32 41
Web: Fastvínic

Según Cultibar

Todo es reciclableBocadillos -o esa gastronomía que dejan entre panes- de conejo guisado con alcaparras; de trucha de río, escarola e hinojo; de Roast Beef con mostaza y miel, de butifarra con níscalos o de perdiz en escabeche. Y ensaladas complementarias de cuscús de verduras y legumbres o de setas, cansalada y membrillo. Es la oferta básica de Fastvínic, oferta que pedirás sobre mostrador y panel luminoso cual fast food real, aunque acomodo dispar. De ambiente nórdico y resguardado, el local ofrece comodidad de restaurante para bocadillo, haciéndote replantear presupuestos sobre la comida rápida. Sergi de Meià, premio nacional 2009 al cocinero joven del año y chef inquieto al mano de la nave, lo explica: “¿Quién dijo que la comida rápida es mala? Se puede hacer alta gastronomía en tapa y también en bocadillo. La cuestión radica en cómo es el producto y en cómo se trata”.

Y ahí está el fuerte de Fastvínic. De Meià y su equipo son practicantes del slow food, esa tendencia en boga en Europa y medio mundo que llama a trabajar con productos locales de los que conoces procedencia, cultivo y maneras. “El pollo nos lo trae Ángel y Rafa desde Navàs; los tomates, María desde El Penedès… Les conozco y se cómo trabajan, incluso puedo variar propuestas por su consejo. No nos engañamos”. Su importancia se hace patente físicamente en el restaurante, donde se nos presentan con cuadro a la entrada y en carta, divertida y actual ésta, como todo ese continente en forma de “u” que respira ecologismo entre maderas, flores y formas cuadradas.

Bocadillo de alcachofas en FastvínicSi con los bocadillos hacen arte entre panes, con el vino han buscado la excelencia y la innovación en selección y servicio. Con una oferta limitada a caldos catalanes -por filosofía slow food-, hasta 24 variedades distintas son catables por copa, y tarjeta. Previo paga en caja, una banda magnética que tu llenarás de sueños permite que la copa pese con variedades locales, además de conservar en perfecto estado los preciados caldos de César Cánovas, el sumiller Vínic.

La tarjeta será tuya para recargar a gusto y jugar, cual recreo, con tu mejor fichaje para el titular que hoy tienes en bandeja. Porque Fastvínic abre todo el día, y la partida puede ser larga. Quizá un almuerzo con medio biquini de rúcula (pueden hacerse medios de todo) y Coca-Cola; un mediodía empresarial con una ensalada de tomates, una hamburguesa y un tinto Montsant; un after work distendido -la hora reina del bocadillo al fin y al cabo- a base de medio de pollo de Payés y un Priorat, o una cena informal pero con clase y amigos donde la tarjeta echará humo en variedades entre panes tradicionales -fuet o longaniza- o diferentes -pies de cerdo o kebab de cordero-. Por cierto, el informático de la empresa -vegano para más señas- también será invitado y con menú propio.

La experiencia Cultibar

El vino también es protagonista en FastvínicTener la oportunidad de sorprender y comer bien en 25 minutos no es tarea fácil. Nos lo prometieron y debían cumplir. En ambiente ecológico y cuidado, iniciamos el reto. Un pasillo de lo más didáctico nos guió hacia el panel luminoso repleto de opciones para empezar a jugar nuestra particular lucha contra el tiempo. Oferta amplia, original y local iluminada por la excelencia del vino. El tiempo pasaba y había que tomar decisiones rápidas y acertadas. Gracias al saber de la camarera, todo resultó más fácil.

Nervios en el original surtidor de vino. Dudas hacia una máquina maravillosa que nos hacia disfrutar de un primer sorbo imaginario. Siete minutos y ya situados en la mesa más jugosa, redonda, en la esquina. Empieza el ritual de compartir, opinar y caer en ese característico “termínatelo tú” tan social y a la vez tan duro si no es de corazón. Misión cumplida en tiempo y forma adecuados.

Todo es mejorable

Fastvínic tiene la certificación LEED Gold (liderazgo en diseño energético y medioambiental) y cumple con los parámetros fundamentales del slow food. Hace bocadillos Premium y los pretende maridar con vinos soberbios y económicamente ajustados. Sólo por innovar y abrir mentes, cero reproches.

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Localización

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Ciutat Vella

Mercat Princesa.- Donde coinciden las divergencias

Sala de mesas en Mercat PrincesaEn pleno barrio de la Ribera, en la Barcelona más monumental, donde el collage de turistas y barceloneses divertidos se acentúa entre calles estrechas, un palacio del s. XIV de escaleras de piedra, ancianos arcos de punto redondo y lucernarios de otro tiempo ha logrado aglutinar placeres y presentar lo que se ha venido a llamar el primer showcooking multiestilo de Barcelona. No es un espectáculo teatral, aunque el marco lo tiene, es Mercat Princesa, un concepto de restauración moderna donde tú paseas cual mercado para adquirir y degustar posteriormente, y en el mismo espacio, delicatessen diferentes y ya elaboradas en formato tapa y a precio moderado. El placer de elegir. El placer de compartir. Sigue leyendo

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Bares-Tabernas, Sarriá-Sant Gervasi

Merbeyé.- A mis pies mi ciudad

Merbeyé.- sala de canalleo nocturnoSon bares donde la ley del tabaco no debería existir. Lugares escogidos, templos del gintonic y del whisky sólo, donde los de siempre vuelven para no cambiar, para seguir con confidencias de luz tenue y barra de pub, junto a la princesa escogida de falda corta. Son coctelerías, por acotar un término, donde la luz del sol estorba (aunque no sea el caso) y es únicamente el reflejo de la luna el que te invita a probar el asiento de atrás… Sonará la frase, debe. Hablamos de un bar en particular, uno en el que situó sobre papel primero Sabino Méndez y sobre voz seguidamente un joven Loquillo una de las canciones de desamor más celebradas de la música patria. Hablamos de Cadillac Soliario, de la última rubia, de los recuerdos del Martini y de L.A., y del cigarro eterno. Estamos en el Tibidabo, junto al Merbeyé, a mis pies mi ciudad… Sigue leyendo

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Bares-Tabernas, Ciutat Vella

La Vinateria del Call.- Prohibido pedir Coca-Cola

Para conversaciones adultasEsta es una historia de vida, de usos y costumbres, de crisis. Es la historia de una bodega escondida en el Gótico donde se sirve buscado vino a precio razonable para acompañar a un surtido de raciones idóneas. Una bodega con más de 30 años a sus espaldas en los que ha visto crecer esa manera de vivir y compartir a partir de una barra, de cambiar las maneras de consumo de vino, en los que ha servido a granel y por copas, y en los que ha evidenciado cómo esas sillas se hacían más internacionales y hablaban inglés ante el auge y caída de la demanda propia. Es la historia del restaurante de vinos más antiguo de Barcelona -como quieran entender el título-, la historia de La Vinateria del Call, una bodega veterana, una taberna gourmet en la que, por cierto, no se sirve Coca-Cola. Sigue leyendo

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Bares-Tabernas, Ciutat Vella

Districte Born.- El brunch glocal

Un nuevo brunch en BarcelonaSomos de vermut, aunque hemos tomado Spritz; nos gustan las tabernas pero frecuentamos gastrobares, y el domingo pasado, sin ir más lejos, nos descubrimos a las 12 del mediodía saboreando platos cual inglés interesado. Gastronómicamente, de lo que se hace a esa hora se denomina brunch y no es más que el invento británico para perezosos y noctámbulos a los que los primeros rayos de sol de los días festivos no sientan bien. El nombre -y la lógica- proviene de la unión entre el desayuno (breakfast, en inglés) y la comida (lunch, en la lengua de Shakespeare), y consiste en un surtido de exquisiteces culinarias eminentemente foráneas provenientes tanto de lo que se come a primera hora (zumos, tostadas, bolleria..) como de platos más sólidos que relacionaríamos con el almuerzo (ensaladas, sandwiches, huevos, carne…) para esos días en los que la pereza vence al chef. Levantarte tarde y comer con hambre, contando con una larga tarde de siesta, pensamientos y charlas livianas para digerir.

Dirección: Princesa, 33
Precio medio: Mejillones en escabeche, 8; Nachos con guacamole, 5,50; toda clase de huevos, 10; degustación de croquetas, 6,5. Precio medio del brunch: 25€.
Imprescindible: Huevos Benedict y croquetas en la mesa y Cabernet en mano, practicar el inglés con el austríaco de al lado.
Horario: Abierto todos los días por las tarde-noche, de 19.30 en adelante. Sábado y domingo, abierto también a mediodía para el brunch, a partir de las 11.30h. Lunes cerrado.
Teléfono: 93 295 50 37
Web: Districte Born

Según Cultibar

No son pocos los restaurantes de Barcelona que se han apuntado a la moda en fin de semana pero nosotros, divertidos de cómo lo ajeno se une con lo nuestro a dos esquinas de casa, escogemos el que desde hace poco ha empezado a ofrecer Districte Born, un restaurante bonito en calle céntrica y divertida, marco ideal para comentar la jugada que quizá realizaste hace apenas seis horas en el local de al lado. De espacio diáfano y tonos contrastados, se estructura en mesas largas que pivotan sobre barra en medio, al más puro estilo gastrobar canalla. Las paredes cantan sobre pizarra y el ambiente invita a disfrutar sin prisas. Compartiendo mesa con extraños, que por azar de los platos se convertirán en conocidos, se nos presenta la carta de brunch bajo sugerencia alcohólica leve para tantear. Son las 11.30 de un domingo cualquiera y ha empezado la jornada de confesión.

Huevos Benedict, con salmónBloody Mary o Mimosa, o copa de vino a elegir entre amplia oferta de 2,8 a 4€. Empieza lo bueno. Calorías al margen, al brunch se viene a disfrutar y a recuperar, pudiendo empezar por una ensalada (de lechuga con queso de cabra y nueces caramelizadas o de tomate y ventresca de bonito) o un platillo de espárragos trigueros a la plancha por el qué dirán. Has entrado en materia. Has optado por descartar la parte de carta que viene de entrante (mejillones o berberechos) y el cuerpo te sigue el ritmo para redimirse de la noche de ayer. Los nachos con guacamole y el platillo de Ibéricos servirán para distraer el gusto de unos huevos Benedict bien servidos, la hamburguesa completa, la butifarra con secas o un tataki de atún que ya has maridado con vino blanco.

Son las 13.00h y paras el brunch para comentar con el vecino de tu izquierda el postre escogido. ¿Cheese cake o carquinyolis? ¿Qué hora es? ¿Dónde estoy? Perdido ya en el mapa geográfico gastronómico y temporal. Has empezado a las 11 y has priorizado la hamburguesa a la butifarra, has dudado entre tataki o coca de recapte y has acompañado una ensalada de tomate y parmesano con unos huevos con salmón. Bon appetit, cheers, bon profit; al final del ágape, quizá hayas cambiado hasta el lenguaje. Da igual, has disfrutado de una propuesta foránea bien integrada. La tarde por delante servirá de evaluación.

La experiencia Cultibar

Otro local en el BornHay noches que deben permanecer en el recuerdo. Es por ello que decidimos revivirla con un brunch en Districte Born. Una vez bajadas las escaleras, algunos decidieron permanecer con las gafas de sol, un error que no les permitió gozar de la excelente combinación de sobriedad y modernidad en cuanto a diseño se refiere.

La mesa larga se convirtió en lugar ideal de confesiones y especialmente aclaraciones respecto a la noche anterior. Algunos hasta tuvieron tiempo de mejorar sus dotes de «speaking» con el grupo que presidía la acogedora mesa de la esquina. Los «personajes» creados durante la noche no tienen cabida en el brunch. Pureza, autenticidad sin escudos a la luz del día. Mirémonos a los ojos. Nosotros lo hicimos.

Todo es mejorable

Lleva apenas seis meses abierto y necesitará recorrido. Es un bar de hotel, del Ciutat de Barcelona del que ejerce de bajos y del que se aprovecha para ocupar la terraza situada en lo alto del mismo en los brunch de calor, un bar eminentemente destinado a extranjeros por filosofía pero que se defiende en carta ante lo propio con buenas y diversas especialidades autóctonas. El problema, el precio abierto de la propuesta. Tus ansias de probarlo todo pueden verse recortadas. Quizá deban; a veces es bueno pagar sólo por lo que consumes. A veces.

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Bares-Tabernas, Gracia

El Bar del Teatreneu.- L’Escenari de tu vida

sala gran bar TeatreneuEs la historia de un vecino de Gracia, sus amigos y la colega de master de Londres. Se desarrolla en el mismo escenario, bajo las mismas condiciones gastronómicas  pero con temáticas diversas, tantas como ofrece este bar a un teatro pegado, este bar intergeneracional y acogedor que sirve de telón de fondo para la obra que quieras. Tú escoges, eres el protagonista. El bar del Teatreneu, con todo su fondo artístico, hace de escenario. Sigue leyendo

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Bares-Tabernas, Ciutat Vella

Días de Norte.- Moritz viaja al Cantábrico

Cerveza y vermouthDos gildas, una ensaladilla y dos Moritz bien tiradas. Acabáis de salir de trabajar y queréis desconectar. La zona de Sant Antoni cada vez es más divertida, y habéis cogido la costumbre de tapear algo antes de cruzar el Paral.lel y acabar la noche en Poble Sec. Placeres diarios que compartís entre compañeros de trabajo y amigos, los mismos que te aconsejaron visitar un local emblema en Barcelona y que, desde hace poco, presenta nueva cara; la que buscas para esa caña tonta y bien tirada. Sigue leyendo

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