Eixample, Restaurantes

Nandu Jubany.- “Si tenía una estrella hace 15 años, ahora debería tener cuatro”

Estará a caballo entre Calldetenes y BarcelonaCon carpeta y boli en la mano, encuentro a Nandu Jubany (Monistrol de Calders, 1971) en el hall del Hotel Majestic. Me recibe y me invita a pasar al “bar” del hotel, la nueva apuesta de uno de los emblemas hoteleros de barcelona en lo que a restauración se refiere. Sobrio en estilo, como toca en el Majestic, se aleja del restaurante en la forma pero no en el fondo. Mientras nos sentamos recibe una llamada. Habla por teléfono y descifro cómo debe tener la agenda un chef con un pie cerca de Vic, donde regente desde hace años restaurante gastronómico y estrellado, y otro en Barcelona, donde acaba de inaugurar la sección gastronómica del hotel que nos aloja haciéndose cargo del bar y del renovado Petit Comité. Cuelga. Debe ir al Petit Comité. Ya. Abrigos al hombro, salimos a la calle para hablar “fent via” con el Paseo de Gracia como escenario. “Perdona por esto, no tengo tiempo”. Sin problemas jefe. Entendemos que para un hombre orquesta cualquier minuto es aprovechable. Sigue leyendo

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Bares-Tabernas, Ciutat Vella

Butifarring.- ¿Quién dijo fast food?

Butifarring i patates al caliuDe butifarra de pollo; de escalivada con pimientos, cebolla y berenjenas; de morcilla de tortilla de patatas, o de calçots. Todos bocadillos de pan cuidado y hechos a la brasa desde un horno de antaño en bonito local alojado a un paso de plaza Sant Jaume. De concepción take away, sorprende al entrar que la carta en pared cante en catalán. Pistas. Pedirás un bocadillo clásico para no jugártela y habrás entrado en el juego. Querrás otro sorprendido en interior para ir tirando y sus guarniciones harán que cojas taburete y preguntes. Butifarring, con chef en los fogones, quiere desmitificar la calidad del concepto bocadillo trabajando con sentido ese embutido fresco de carne picada de cerdo condimentada tan nuestro. Habrás, entonces, viajado a la masía de los abuelos y decidirás que las prisas de centro ciudad no son buenas. La calidad se disfruta en el formato que quieras. Sigue leyendo

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Bares-Tabernas, Eixample

Bodega 1900.- Jugar al 25%

Ventresca casera de atún confitada en salsa catalanaEs carbón, son confitados, conservas, esencia. Es producto. Es hablar desde la experiencia de una bodega centenaria, frente a mejillones y quesos manchegos mientras el camarero sugiere jugar con la grasa del jamón en un Tartine ibérico. Es disfrutar sin mantel y también en barra y en color y en blanco y negro de verdades y sorpresas de bar. De tradición y modernidad; de respeto; de firma Adriá. Porque el pequeño de la saga, el de los postres de elBulli, el mentor de los recién estrellados Tickets y 41º, también sabe hablar de antaño. Sigue leyendo

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Bares-Tabernas, Ciutat Vella

Hard Rock Café.- They don’t call it Royal with cheese

Legendary burguerSu terraza abierta todo el año es un inconfundible de plaza Cataluña. La hemos visto siempre ahí, llena, y nos ha costado entrar por puros estereotipos. Ahora el turismo cede y puedes llegar al interior para descubrir que el Hard Rock Barcelona es mucho más que un sinónimo de turista. Hazlo, cruza la puerta, juega. Es un espectáculo visual y de servicio, un ambiente elegantemente estrellado que no enmascara un buen producto, trabajado al momento y con las herramientas adecuadas, un espacio de color para plantear una noche diferente, para cruzar el Atlántico en patines y aparcar el Mustang frente al dinner. Estás en Tennesse. Suena Elvis. El batido espera. Sigue leyendo

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Ciutat Vella, Restaurantes

Bar Ángel.- Reciprocidad entre entendidos

Colores en el Bar AngelBarra larga, dos toneles y escasas mesas en altillo visto. Ladrillo, madera, cocina diminuta y pizarra para cantar verdades. Credenciales exiguas y nada llamativas para esconder verdades como puños. La gastronomía de Barcelona no ha encontrado lugar mejor para cantar virtudes en estado puro, levemente tratadas y servidas sin necesidad de artificios. Producto y conocimiento en estética de toda la vida para interacción con conocimiento. La Coca-Cola y las modernidades se quedan a la entrada. Ni su nombre es pretencioso. Bienvenidos a la Barcelona gastronómica real. Sigue leyendo

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Locales

El mejor cocktail, en casa

Barra Fizz BartendersFuera por el impulso que les diera Ferran Adriá en 2007 al hablar de gintonics, por sus indiscutibles bondades gustativas o por diversas y divertidas curiosidades empresariales, los cocktails -con el gintonic como abanderado- han copado mercado entre los divertidos de la ciudad, y clubs y bares diferentes han incorporado cartas propias para el deleite de los apasionados del combinado, siendo costumbre de éstos acercarse allí para departir copa en mano. Pero los tiempos pasan y las costumbres evolucionan, y vivimos en Barcelona, y la comodidad empuja. Ante ello, los cocktails, en auge perpetuo, han hecho las maletas y se presentan ahora en tu casa para que los disfrutes sin inconveniencia alguna. Es el formato de cocktails a domicilio, similar en nombre a otros propuestas cómodas pero distinto en formato. La coctelería en casa. Sigue leyendo

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Eixample, Restaurantes

La Taquería.- El mexicano de los mexicanos

Alambres con Nopal. Otros tacos excelentesNo debe escribirse con “j”. Este es un restaurante mexicano, con “x”, como ellos lo escriben, por autenticidad y compromiso. Habrá restaurantes mejicanos en Barcelona, varios, que importan cultura y reinventan para que snobs capitalinos presuman de sitio y conocimientos superficiales. Aquí esto no importa. Huyen de apariencias y convenciones. En La Taquería sirven -como llaman- “gastronomía callejera mexicana” directamente importada del país de los Aztecas, y lo hacen sin adaptación alguna, como se serviría en cualquier puesto del DF. Son esencialmente tacos al pastor de trompo, de arrachera, alambres, gringas, guecas y quesos fundidos, nopalitos asados, jalapeños y, para beber, micheladas, chelas (como llaman a la cerveza) Modelo y tequila y mezcal, mucho tequila y mezcal. Probarás, vivirás y sabrás. La clientela te dirá que estás en el sitio correcto. Esto es México, cabrones. Sigue leyendo

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Cafés, Eixample, Locales

DelaCrem.- Jugando a los helados

Fresa, chocolate y lo que se tercieEl secreto está en la masa, decían. Aplicable. El secreto, en este caso, está en la elección de los ingredientes y en su proporción adecuada. Una máquina bien elegida lo amalgama todo y las dotes creativas de propietario y ejecutoras de personal culminan las loas. Estamos en medio del Eixample, es verano, hace calor y dudamos entre el de higo o el de pistacho. El de infusión de tomillo lo dejamos para mañana. Estamos en DelaCrem, una heladería artesanal italiana, uno de los locales mejor valorados por la comunidad de Trip Advisor en Barcelona. Sigue leyendo

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Bares-Tabernas, Ciutat Vella, Locales

La Terrassa de les Indianes.- Escribe tu historia

DaiquiriLa idea es buena. La invitarás a visitar un museo, uno de los mejores y más pedagógicos de Barcelona, pero la sorprenderás minutos después Mojito en mano mientras saboreáis juntos uno de los atardeceres más bonitos de la ciudad. Habréis entrado a ese templo de sabiduría, pero cogeréis el ascensor para aparecer directamente en su terraza, un espacio nítido y de decoración cuidada, como de jardín chic, donde la lección -cultural o restauradora- se imparte desde cocina y barra. A los mandos, el Grupo Sagardi y Bacardí. Imposible defraudar. El éxito climático dependerá de ti. El marco es idóneo. Caballo ganador. Sigue leyendo

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Eixample, Restaurantes

Fermí Puig.- “La cocina catalana existe como concepto cultural, la española no”

fermío Puig, un cocinero que hablaDespués de coincidir con Adriá en elBulli y aprender en varios restaurantes, Fermí Puig (Granollers, 13 de enero de 1959) llegó al hotel Majestic de Barcelona donde puso en marcha el Drolma. Desde el 1995 y hasta el año 2003, Puig ejerció de executive chef del hotel y chef del Drolma simultáneamente. En 2008, se puso al frente también del Petit Comité. Valorado por sus colegas como un pedagogo de la profesión, querido y estimado allende Cataluña, Puig abre ahora su propio restaurante, con su nombre, donde promete estar “cinco días a la semana”. Sensato y dicharachero, el chef nos atiende antes del servicio para hablar de cultura, historia y actualidad gastronómica reafirmando posturas con argumentos sólidos. Para escuchar. Benditas charlas. Sigue leyendo

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Bares-Tabernas, Eixample, Restaurantes

«El Bar».- Benditas contradicciones

Mesas en El BarBarra a dos posturas sin excesivos taburetes, camareros atentos sin uniformes y carta continua para compartir sentado son algunas de las ambiguas credenciales del divertido espacio que Sergi Giménez -sumiller correcaminos con experiencia en Drolma, Àbac o El Colibrí- ha abierto al público recientemente en el corazón tranquilo del Eixample. No se engañen por el nombre, no es ni bar ni restaurante. Se encontrarán preceptos de ambos tipos y se olvidarán también algunas características reconocibles. Porque no todo está inventado y siempre es bienvenido el romper reglas, “El Bar” -así, entre comillas- propone en silencio y sentado. Dejemos que hable. Sigue leyendo

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Eixample, Locales, Restaurantes

Fastvínic.- Gastronomía entre panes

Bikini de rúcula en FastvínicTe cuestionas conceptos a priori obvios y los acabas matizando. Empecemos: Se autodenominan fast food pero predican el slow food. Elaboran alta gastronomía pero la presentan en formato bocadillo, que acompañan principalmente de vinos catalanes que te sirves tú mismo desde una divertida máquina que sólo va con tarjeta. Y te piden, finalmente, que seas tú el que recojas después tu bandeja y la recicles por partes en punto indicado. Es un juego elaborado donde la información es fundamental. Es Fastvínic, un restaurante ecosostenible -el primero de Cataluña- donde la globalización sólo tiene sentido en formato cliente, un local para reivindicar al mundo que nuestro manjar más popular, el bocadillo, no es territorio exclusivo de niño en patio de colegio.

Dirección: Diputació, 251
Precio medio: 15€. Bocadillos a partir de 3,90€. Ensaladas a 5 € y vinos por copa a partir de 2€.
Imprescindible: Personalizar la tarjeta de vinos e ir probando combinaciones de bocadillos y variedades. Encontrar y defender la tuya.
Horario: De lunes a sábado, de 12.00 a 24.00h.
Teléfono: 93 487 32 41
Web: Fastvínic

Según Cultibar

Todo es reciclableBocadillos -o esa gastronomía que dejan entre panes- de conejo guisado con alcaparras; de trucha de río, escarola e hinojo; de Roast Beef con mostaza y miel, de butifarra con níscalos o de perdiz en escabeche. Y ensaladas complementarias de cuscús de verduras y legumbres o de setas, cansalada y membrillo. Es la oferta básica de Fastvínic, oferta que pedirás sobre mostrador y panel luminoso cual fast food real, aunque acomodo dispar. De ambiente nórdico y resguardado, el local ofrece comodidad de restaurante para bocadillo, haciéndote replantear presupuestos sobre la comida rápida. Sergi de Meià, premio nacional 2009 al cocinero joven del año y chef inquieto al mano de la nave, lo explica: “¿Quién dijo que la comida rápida es mala? Se puede hacer alta gastronomía en tapa y también en bocadillo. La cuestión radica en cómo es el producto y en cómo se trata”.

Y ahí está el fuerte de Fastvínic. De Meià y su equipo son practicantes del slow food, esa tendencia en boga en Europa y medio mundo que llama a trabajar con productos locales de los que conoces procedencia, cultivo y maneras. “El pollo nos lo trae Ángel y Rafa desde Navàs; los tomates, María desde El Penedès… Les conozco y se cómo trabajan, incluso puedo variar propuestas por su consejo. No nos engañamos”. Su importancia se hace patente físicamente en el restaurante, donde se nos presentan con cuadro a la entrada y en carta, divertida y actual ésta, como todo ese continente en forma de “u” que respira ecologismo entre maderas, flores y formas cuadradas.

Bocadillo de alcachofas en FastvínicSi con los bocadillos hacen arte entre panes, con el vino han buscado la excelencia y la innovación en selección y servicio. Con una oferta limitada a caldos catalanes -por filosofía slow food-, hasta 24 variedades distintas son catables por copa, y tarjeta. Previo paga en caja, una banda magnética que tu llenarás de sueños permite que la copa pese con variedades locales, además de conservar en perfecto estado los preciados caldos de César Cánovas, el sumiller Vínic.

La tarjeta será tuya para recargar a gusto y jugar, cual recreo, con tu mejor fichaje para el titular que hoy tienes en bandeja. Porque Fastvínic abre todo el día, y la partida puede ser larga. Quizá un almuerzo con medio biquini de rúcula (pueden hacerse medios de todo) y Coca-Cola; un mediodía empresarial con una ensalada de tomates, una hamburguesa y un tinto Montsant; un after work distendido -la hora reina del bocadillo al fin y al cabo- a base de medio de pollo de Payés y un Priorat, o una cena informal pero con clase y amigos donde la tarjeta echará humo en variedades entre panes tradicionales -fuet o longaniza- o diferentes -pies de cerdo o kebab de cordero-. Por cierto, el informático de la empresa -vegano para más señas- también será invitado y con menú propio.

La experiencia Cultibar

El vino también es protagonista en FastvínicTener la oportunidad de sorprender y comer bien en 25 minutos no es tarea fácil. Nos lo prometieron y debían cumplir. En ambiente ecológico y cuidado, iniciamos el reto. Un pasillo de lo más didáctico nos guió hacia el panel luminoso repleto de opciones para empezar a jugar nuestra particular lucha contra el tiempo. Oferta amplia, original y local iluminada por la excelencia del vino. El tiempo pasaba y había que tomar decisiones rápidas y acertadas. Gracias al saber de la camarera, todo resultó más fácil.

Nervios en el original surtidor de vino. Dudas hacia una máquina maravillosa que nos hacia disfrutar de un primer sorbo imaginario. Siete minutos y ya situados en la mesa más jugosa, redonda, en la esquina. Empieza el ritual de compartir, opinar y caer en ese característico “termínatelo tú” tan social y a la vez tan duro si no es de corazón. Misión cumplida en tiempo y forma adecuados.

Todo es mejorable

Fastvínic tiene la certificación LEED Gold (liderazgo en diseño energético y medioambiental) y cumple con los parámetros fundamentales del slow food. Hace bocadillos Premium y los pretende maridar con vinos soberbios y económicamente ajustados. Sólo por innovar y abrir mentes, cero reproches.

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