Bares-Tabernas, Eixample, Locales

Bistrot de Vins.- El “duro” adulto

Endevina MoritzEran cinco y se hicieron fuertes en la mesa alta del fondo, bajo esa lámpara hecha a base de botellas que tanto gustó a Fernando. “No entenderé el arte moderno”. El sello arquitectónico de la casa lo firma Jean Nouvel. Ojo Fernando. Era viernes tarde y les habían hablado del piso inferior de la fábrica Moritz, donde la cervecera catalana –que ha cumplido los 160 años- juega en campo contrario con una propuesta de vinos. Hacía tiempo que no se veían. Lo habían dado todo en el Poblenou de los años 90 pero la edad no perdona y las obligaciones les habían separado. Ahora se veían cada tanto, cambiando el kalimotxo de entonces por copa de vino o cerveza artesana. Pasan los años…

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Locales, Restaurantes, Sants-Montjuïc

La Molla.- Yo y mis (sin)razones

Alta y baja gastronomía en SantsSiempre pensamos que en la vida un plan es necesario para empezar algo.  Nos han vendido que un plan meticuloso y detallado es la clave del éxito. Que los business plan se estudian, que el entorno es necesario, que sólo con ilusión y base no se triunfa en un mundo medido. Todo planificación, todo estudiado, hasta que la falta (o sobra) de razones de un maño se cruza en tu camino. Hablamos de Juan Ramón Villalba y La Molla, hablaríamos de tantos otros soñadores, caballeros blancos del Libro de la Buena Suerte que tiran el “all in” sin mirar demasiado sus cartas. Saben jugar a póquer, no necesitan adivinar las cartas o muecas de sus adversarios para creer y apostar. Sin Quijotes, Barcelona y el mundo no tendrían sentido, tampoco gastronómico.

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Bares-Tabernas, Eixample

La Volátil.- Keep calm and drink wine

A beber jengibre

Confortable, minimalista, con larga barra de leyendas en pared y sobre plato y copa. Cuidado en estética y propuesta, nos vestimos con gafas de pasta sin graduar, camisa a cuadros, pantalones de pitillo y Converse desgastadas para captar la esencia del nuevo bar de vinos de Muntaner y hablar de sulfitos, slow food, sostenibilidad y de Kelly Kapowsky. Es la paradoja de lo actual. La propuesta para todos que sólo los elegidos probarán. El teórico “para todos los públicos” provoca un efecto “boomerang” que indirectamente lo convierte en selectivo, en especial. Un bar con fondo, de estética femenina -o moderna, valorable- y cocina tranquila y pensada, para neófitos ya iniciados. Barbas al viento, que empiece la fiesta.

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Ciutat Vella, Restaurantes

Pitarra Restaurant.- “Tants caps, tants barrets”

Comedor privado, despacho de PitarraEs la Barcelona del cap i pota, de la burguesía catalana, de los canelones y del catalán normalizado. Es la Barcelona del s. XIX en las cuatro paredes de un restaurante del Gótico – medalla de oro de la ciudad al mérito cívico- que rinde homenaje no por casualidad a una de las figuras del teatro catalán. En este número 56 de la calle Avinyó -calle con nombre de connotaciones picasianas y mujeres divertidas- ejerció de relojero durante años un intelectual de nombre Frederic Soler (Barcelona, 1839-1895). Allí en su tienda daba cuerdas a relojes y en su trastienda empezó a escribir algunas de las páginas más gloriosas del teatro en catalán. Fundador también del Teatro Romea, Pitarra -pseudónimo con el que fue conocido-, recibió y trató, creó para la posteridad y murió con todos los reconocimientos posibles, premios y obras que pueden contemplarse ahora en las paredes de la que fue su casa, ahora el restaurante Pitarra por obra y gracias de una familia de hosteleros. Los Roig ejercen en cocina, sala y gestión, prolongado sobre plato la magia cultural que el dramaturgo legó.

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Ciutat Vella, Restaurantes

L’Àvia.- Contra los gourmets

Caracoles con conejoAmante del Raval y de la buena mesa, de sus conversaciones y de su comida. Manuel Vázquez Montalbán pasó por l’Àvia y seguro que volvería. Porque es imposible conocer este sitio y no recordarlo. Situado en el corazón del pequeño mundo que representa uno de los barrios más singulares de Barcelona, esta nombrada pizzería recoge mucho acerbo montalbanista. Es un restaurante de charla, de producto original. Mundano en estética; mundial en propuesta. “Contra los gourmets” es el nombre de uno de los libros gastronómicos del célebre escritor barcelonés. Seguro que está en la biblioteca que esconde l’Àvia. Porque sí, es un restaurante con biblioteca, sin cubertería de postín ni manteles a juego. Con vasos de Coca-cola y desorden controlado. Es un restaurante para hablar de bares, de comida, de literatura, donde suenan las noticias a mediodía. Para que Manolo se sintiera en casa.

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Ciutat Vella, Locales, Restaurantes

Paella Bar Boqueria.- Bendita marcha atrás

En los porxos de la BoqueriaLo desaconsejan. Lo hacemos. Hay momentos en que la primera idea no siempre es la buena. Y hablamos de gastronomía. El nombre del local y sus letras en amarillo espantarían a cualquiera que sepa untar un pan con tomate o que conozca más de dos clases de paella. Huiría. No es nuestro caso. Y no sólo porque sepamos que detrás está uno de los grupos de restauración más importantes del Principado (Los Marqués del Suquet de l’Almirall). Entramos porque sí, porque la Boqueria está girando la cara al nacional, porque sigue siendo nuestro mercado aunque el inglés sea el idioma predominante, porque le damos esa segunda oportunidad. Damos la vuelta y entramos. Paella Bar Boqueria. Son las 10.00h de la mañana y queremos comer, y beber con porrón. Justificamos la marcha atrás:

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Restaurantes, Sant Andreu

Versalles.- Original es volver a los orígenes

Bar Versalles en sus inicios

El edificio donde se asienta no es de Gaudí. Por poco. Es de uno de sus mentores, Joan Torras i Guardiola, un vecino de San Andreu que construyó para el barrio el testigo de una vida. El Bar Versalles es casi centenario y, cómo seguro quiso su arquitecto, permanece en pie para saber a dónde vamos, para decir de dónde venimos. Son 98 años de vida de pueblo, de “cigalós” y sandwichs eternos más aún con su última reforma, que ha permitido sentir en boca y vista cómo debió ser aquella época en que la política se hacía en el bar, las mujeres no eran bienvenidas e igual servía un café para proletarios que para burgueses, vestidos todos como pensamos, como puedes imaginártelos hoy si cruzas el umbral de este bar de Gran de Sant Andreu. Es la vida de un pueblo en un bar, una vida que vuelve al origen. Sigue leyendo

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