Bares-Tabernas, Sants-Montjuïc

30 horas en plaza Osca

Los bares con terraza en OscaLa vida en situaciones y escenarios. La vida en un barrio, en un polo de atracción ocioso e intergeneracional. La casuística de bares juega con nosotros y presenta en escasos metros cuadrados una oferta completa en la que vivir, en la que ver pasar y disfrutar de las horas extraescolares, en las que el placer cuenta el doble. Es la historia de Jordi, por ejemplo, en 30 horas, la que emana de una plaza en la que conviven 13 propuestas barísticas y 44 mesas de terraza, la que se articula con copa en mano y placer en la boca. Es su historia; podría ser la nuestra. De ruta por la plaza Osca de Barcelona.

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Bares-Tabernas, Eixample

La Volátil.- Keep calm and drink wine

A beber jengibre

Confortable, minimalista, con larga barra de leyendas en pared y sobre plato y copa. Cuidado en estética y propuesta, nos vestimos con gafas de pasta sin graduar, camisa a cuadros, pantalones de pitillo y Converse desgastadas para captar la esencia del nuevo bar de vinos de Muntaner y hablar de sulfitos, slow food, sostenibilidad y de Kelly Kapowsky. Es la paradoja de lo actual. La propuesta para todos que sólo los elegidos probarán. El teórico “para todos los públicos” provoca un efecto “boomerang” que indirectamente lo convierte en selectivo, en especial. Un bar con fondo, de estética femenina -o moderna, valorable- y cocina tranquila y pensada, para neófitos ya iniciados. Barbas al viento, que empiece la fiesta.

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Bares-Tabernas, Ciutat Vella

El Guindilla.- Treinta y tantos

Mesa para compartir en El GuindillaEs esa edad en la que al término “joven” le sueles acompañar el adverbio “siempre”. Ya no eres púber, y comienzas a valorar cosas largamente inusitadas. Sigues queriendo la informalidad inherente de quien se asusta cuando le tratan de usted pero valoras y pagas un buen manjar en sitios en los que el tú mismo de los 90 no hubiera entrado. Esa edad en la que sigues bebiendo con amigos, hasta que llega la pareja y te recuerda que el hijo mutuo es cosa de dos. Sabes perfectamente lo que es un tartar, descartas locales por calidad y no por precio y dominas los palillos japoneses como una extensión de tus manos. Has madurado pero una parte de ti no ha cambiado, el alcohol esporádico (qué tiempos aquellos en los que nada afectaba) permanece indispensable y sigues sabiendo lo que es pasárselo bien entre gente y conversaciones de mote. Y es esa inevitable levedad del ser la que un local de La Barceloneta quiere postergar. Comerás calidad, pero tu canallismo estará a salvo. Local para los de treinta y tantos, los de treinta y pocos, los de treinta y muchos eternos. Para los jóvenes siempre.

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Bares-Tabernas, Gracia

Vermutería Lou.- Parada y fonda

Huevos estrellados con jamón y foie LouSin carta, con producto, sin florituras. Una vermutería, una bodega de madera y desorden controlado, una vitrina que habla sóla y un premio a la mejor tapa de Barcelona. Un bar con terraza y sin velas, un bar de tapas, platos y raciones que varían según mercado, donde echar la primera sólo, quedar con amigos o encontrarte al diputado David Fernández departiendo en castellano. Un local que extraña a comercios hermanos por la zona “para crear una ruta donde tomar vermut y comer sin pretexto”, aduce su dueña. Lourdes Branco -portuguesa de nacimiento, barcelonesa de adopción- quería un bar y ha creado la entrada barística a Gracia desde el metro Joanic. Es la Vermuería Lou, parada y fonda.

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Bares-Tabernas, Ciutat Vella

No es ella, es Moraima

Mónica, el alma de Moraima

“… Cuando quiero vivir, digo Moraima… Cuando quiero soñar, digo Moraima… Cuando quiero morir, no digo nada. Y me mata el silencio, de no decir Moraima…”. El poeta gallego Celso Emilio Ferreiro lo plasmó sobre papel y una joven emprendedora catalana le ha dado volumen y cuerpo en un local desnudo del Raval, una galería de arte con bar incorporado. Es arte en todas sus acepciones, es gastronomía, son historias sobre lienzo blanco. Pinturas, audiovisuales, Bloody Marys, cocas y ensaladas de producto forman el atrezzo. “La vida es sueño”. Soñemos en Moraima. Sigue leyendo

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Bares-Tabernas

Tonino Valiente.- De barras y estrellas

Tonino ValienteFue a Huesca a pasar un fin de semana y ya no volvió. Una mujer tuvo la “culpa” de que este badalonés de 35 años hiciera sus sueños realidad en la Comunidad vecina. Tras estudiar en la Escuela Hofmann de Barcelona y pasar por varios y lustrosos restaurantes, el de Artigas San Roque echó raíces en la capital altoaragonesa, apostó en la vida y salió ganando. De imagen rompedora, con tatuajes y pendientes y una cocina en miniatura aplaudida, las comparaciones con el enfant terrible de la cocina madrileña emergen. Sigue leyendo

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Bares-Tabernas, Gracia

La Barreta.- La dictadura del mercado

Horarios escogidos de barNo es un mercado legendario, ni tan famoso como otros en Gracia, pero hace que la vida en derredor siga su ritmo. “Casi ningún bar de la zona abre por las tardes. La calle sigue la pauta del mercado de la Estrella”. Lo dice Vane, una cocinera ex elBulli cansada de la alta cocina que regenta desde 2010 un pequeño bar a escasos metros del sol de calle. Es La Barreta, un bar de comidas, un bar donde el manido adjetivo “de comida de mercado” toma todo su sentido. Hace platos, sin menú ni carta. Adiós formalismos. Es la cocina de toda la vida. Sigue leyendo

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Bares-Tabernas, Ciutat Vella

Bar Pasajes.- Vagones de una vida

Pasajes, en unos antiguos PasajesComo las que deja su cerveza bien tirada en el vaso, el bar Pasajes es una muestra de las muecas de la historia de la ciudad. A finales del s. XIX y principios del XX, el Pasaje de las Manufacturas funcionaba como pequeño mercado, como antesala del de Santa Caterina, que el cliente atravesaba desde la fronteriza calle Trafalgar hasta la ya céntrica Sant Pere més Alt.
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Bares-Tabernas, Ciutat Vella, Locales

La Guingueta.- Abellán al sol

De fácil accesoNo quiere ser uno más aunque sabe dónde está. A pie de playa, donde la oferta está consolidada, donde la gente sabe qué pedir y qué esperar, proponer algo más y sin miedo agrada. La Guingueta enarbola lo que somos y a lo que ha llegado a ser esta ciudad sin perder de vista el agua. Un canto a la gastronomía glocal con guiños, un helado con al firma del mejor pastelero del mundo, un sandwich que constata calidad. Es el chiringuito de Carles Abellán, un chef con estrella, un cocinero que ha visto que en la playa de Barcelona (en el corazón de La Barceloneta) también hay hueco para cambiar la forma de expresarse y llegar a todo el mundo en propuesta, en producto y en servicio, ya que tres camareros nutren la arena, desde la que se puede pedir a carta y hasta que traigan el periódico. Servicio integral. Servicio de estrella. Sigue leyendo

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Bares-Tabernas, Nou Barris

La Bodegueta d’en Miquel.- Nou Barris reloaded

Degustación en Nou BarrisDisfrutar del día en Nou Barris. Un barrio históricamente obrero, que ha conseguido con luchas vecinales su integración en la ciudad y en sus comodidades sin perder nunca el orgullo propio. Aquí saben de tapas, de cultura de bar. Las reuniones vecinales toman estos recintos para prolongarse y es muy difícil sentirse defraudado. La inmigración del s. XX portó diversas procedencias al barrio, que han sabido integrarse para erigir algo propio. Y  es aquí, entre bares de producto excelente y, seguramente, estética pretérita -de las que gustan a unos y escandalizan a otros, un bodeguero con experiencia ha cambiado. La Bodegueta d’en Miquel es una bodega -los parroquianos reconocen-, pero el jefe ha re-evolucionado el acompañamiento del vino. Sigue leyendo

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Bares-Tabernas, Eixample, Locales

Jordi Hereu.- “Viviría allí donde hubiera una plaza, un mercado y un bar”

Jordi Hereu siempre alegreAlejado casi totalmente de la vida política, Jordi Hereu i Boher (Barcelona, 14 de junio de 1965) vuelve a vivir Barcelona como habitante. Durante cinco años (2006-2011), Hereu presidió el ayuntamiento de la capital y “se pateó” la ciudad, “que era lo que me gustaba verdaderamente del cargo”. Ahora lo vuelve a hacer “más libremente”, y en ella ve “una de las mejores ciudades del mundo, con sus barrios, sus plazas y sus mercados, una ciudad que sigue siendo ciudad”. “Y con sus bares”, admite, aunque reconoce ser bastante casero y poco amigo del alcohol. Da igual. Le hemos sacado de la oficina para que nos hablara de sus bares favoritos.

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