Ese crisol de culturas que es hoy día el barrio Gótico barcelonés presume de vida cultural y patrimonial, de comercios y bares, tiendas y pubs, y también de restaurantes peculiares entre los que ya figura y con letras de oro el Gilda by Belgious. Un pequeño bombón internacional donde sentirse a gusto; un restaurante en mayúsculas para disfrutar en compañía descubriendo las bondades de una cocina que la capital del Mediterráneo prácticamente desconocía. Un espacio pequeño e íntimo, el primer restaurante belga-mediterráneo de Barcelona. Sigue leyendo
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Les Tapes.- Para propios y extraños

Es eclético, divertido, rococó incluso. Es un bar de tapas tipo bodega extrañamente decorado en pleno centro histórico de Barcelona, donde no es fácil encontrarse un local en el que te sirvan un más que correcto bocadillo de lomo con queso por escasos 3€. Les Tapes lleva 30 años tras la plaza Sant Jaume fiel a un principio que cumple a rajatabla, y a la vista está que funciona: servir comida eminentemente de aquí para gente eminentemente de allá por un precio y una estética que gusta a ambos. Sigue leyendo
Bodega Floren.- La esencia de pueblo de Sants
Entras y te encuentras. No tomarás el mejor gintonic de Barcelona -ni creo que te lo sirvan siquiera-, ni será el rincón idóneo para una cita amorosa. Tampoco lo pretende. Bodega Floren se define con nombre y apellido. Es un bar-bodega típico con la personalidad demandada, la que impone su propietario, Florencio Ibarra; un bar-bodega que entra por la vista y convence al estómago. Ejerce de vinoteca visual tras cruzar el umbral, con grandes toneles de vino presidiendo una barra surtida con los mejor de la tapería española y una decena de mesas simples desperdigadas por un único espacio central sin detalle alguno a la modernidad. La huye. Está en sus principios de bar tradicional y los sigue a rajatabla. Sigue leyendo