Bares-Tabernas, Locales

Badalona, de bar en bar

Sábado, 23 de julio. Aprovechamos la celebración de la Ruta Food Explorer de San Miguel en Badalona para conocer mejor sus bares, para disfrutarlos como auténticos BTV’s (de Badalona de toda la vida). Hasta 29 participaban diseminados a lo ancho y largo de la ciudad, y no teníamos prejuicios previos; queríamos ver, beber, pensar y comer; la mejor excusa para una tarde por Badalona. Marcamos el punto de partida y empezamos.

Perez Galdós, una calle hecha terraza

En total fueron siete horas de paseo y 15 bares visitados. Quizá pocos, suficientes creemos para palpar de alguna manera el sentir betulense entorno al bar. Aquí nuestro cuaderno de abordo.

17.08h. Mireia nos acercaba en coche y se iba. Como quien va segura por la vida, llegó, vio y venció. Sitio justo delante del bar. “Pues echo una con vosotros y os dejo”. Ya no se separó. Badalona engancha.

17.10h. Bar Els Àngels (Ronda de Sant Antoni de Llefià, 52). Entramos y estamos solos. Una iglesia delante nos dice que San Pedro está de vacaciones. Sábado de finales de julio, 17h. Ni la ruta te levanta del sofá y del aire acondicionado. Els Àngels es un cuadrado perfecto. Un bar con barra para estar. Con mesas para dominó. Aséptico sería el adjetivo. Su tapa sorprende y aprueba, pero nos queda mucha tarde.

17.25h. Bar Morales (Perez Galdós, 62). Bendita calle. Parece “cerrada por terrazas”. Vemos que el outdoors nos acompañará. Morales sigue la estela del bar previo, empezando a confeccionar una tipología que, como las terrazas, será el hilo conductor de la experiencia. Sin prisa en servicio. Tampoco demoramos.

Bar Morales, Badalona

17.50h. Bar Bocateli (Perez Galdóas, 26). Quizá el bar más moderno de Perez Galdós. Camareros con pajarita y tatuajes. Detalles nimios que se camuflan. La tapa aquí, unas albóndigas. Discutimos si son congeladas. Por el tipo de bar dudamos. Moderno: poco casero. Moderno: cuidado al detalle. Preguntas de bar.

18.29h. Bar Alcázar (plaza Trafalgar, 19). Al final de la calle, una plaza no simétrica ejerce de meca. Allí, en una de sus esquinas, el bar Alcázar es casa. El escondite de la plaza Trafalgar. Huele a comida, a buena comida, a puchero. La tapa de secreto ibérico ayuda. Pese a lo estrecho de su acera, también tiene terraza.

19h. Habíamos dejado Trafalgar dirección C-31, y nos perdemos.  “Los bares de la ruta están justo aquí detrás”. Una señora muy amable nos encuentra. El mapa nos había engañado pero Badalona nos leyó.

Bar Can Gabella, Badalona

19.02h. Can Gabella (Ctra. Antiga de Valencia, 28). En la parte de atrás de una senda de edificios, una plaza para vecinos –con terrazas, obviamente- acoge dos bares vecinos. Los dos de la ruta. La digestión de la tapa será rápida. Aunque justo para ésta necesitaríamos más tiempo. Huevos rotos. El bar, eso sí, mantiene la línea: mismos olores, mismas sensaciones. Ambiente atemporal.

19.19h. Bar Rocío Los Cazadores (Ctra. Antiga de Valencia, 30). Encimera, barra, taburetes y mesas de conglomerado. ¿Estilo Badalona? Ahora nos gustaría caminar más. Consultamos el mapa y vemos otro bar en esta especie de gran patio trasero. El destino se burla de ti.

19.48h. Granja Maribel (Rosselló, 2). Primer bidón que encontramos. Nos alegramos y no lo dejamos. Aquí, la tapa nos emociona. Pan con sobrasada acompañado de gazpacho. Disfrutamos. Suena una música callejera de no sabemos dónde. Es la séptima cerveza y los pies van solos. Nos tienta seguirla pero somos de bar. Pagamos y en ruta.

20.10h. Frankfurt La Salut (Echegaray, 22). Paripé urbano. Antes de entrar, hablamos de la estatua de Manolo Escobar que nos acabamos de cruzar. La ciudad de acogida del almeriense le tiene respecto. Nosotros también. ¿Entramos? Seguimos buscando bares y encontrando terrazas.

La torre de las Aguas del antiguo Matadero de Badalona

20.25h. Miramos al cielo. Bonita la Torre de las Aguas del antiguo Matadero de la ciudad, pero su reloj nos vuelve a engañar. ¿Seremos tontos? Es pronto. Seguimos. Nos disponemos a cruzar la autopista. Como una línea que divide.

20.34h. Bar Nou Alfer (Tortosa, 5). Primera tapa de pescado que de nuestra ruta. La estética del bar juega al mismo deporte, pero con otro estilo. Suena Dire Straits. Gusta a algunos.

20.57h. Bar Deportivo (Ramon Llull, 40). Saludamos a la Penya antes de llegar. El curso de la autopista nos ha acompañado y sigue al lado. Sonidos de frontera urbana. Estamos en el pabellón de los tatuajes, oasis de sorpresas. La tapa es de una vanguardia nada predecible por el tipo de bar: Cazuelita de anchoa con guacamole. De estas agradables sorpresas vivimos. Al salir, los Simpson y Torrente nos saludan desde un mural. Curioso, el bar.

Terraza del Bar Deportivo

21.39h. Mediterráneo (Providència, 165). Bajando dirección mar te encuentras el Mercat de Torner. Flanqueándolo, aparece el Bar Mediterráneo, con una hamburguesa vegana para un local que quiere correr cuando caminando funciona perfectamente. Disfrutamos de una caña bien tirada. Cada vez estamos más cerca del centro y el tipo de local cambia. Aquí se notaba un cierto aire de sofisticación que desaparecía, no sabemos calificarlo, al leer en carta cappuccino con ch.

21.56h. Y, de repente se hizo de noche.

21.59h. Badamar (Güell i Ferrer, 68). Sólo dimos la vuelta al mercado. Badamar es un bar moderno, no tan tipo, con ese sello que imprime como en el precedente su proximidad centrista. Pero, como el precedente, hay detalles que le delatan. O no tan detalles: partida de domino en barra.

Dominó en barra de Badamar, Badalona

22.28h. La Mossegada (Guifré, 132). Ya nos movemos por calles semipeatonales. La Mossegada es un bar pequeño, aprovechado, con mucha luz y terraza, evidentemente. Sus “musclos” no acabaron de funcionar. Siguiente.

22.55h. Se respira centro puro. Ya somos btv’s por camino recorrido.

22.59h. El Niu dels Germans (Ribas i Perdigó, 18). La calle Ribas i Perdigó es peatonal y, evidentemente, susceptible de terraza. Nos reciben con amabilidad de primer cliente cuando, para variar, la terraza está llena. Cordialidad aplaudida en la que participa un camarero infiltrado. Complicidad. Es centro, parece barrio.

23.30h. Llegamos a la calle del Mar. Seis horas y cuatro kilómetros que no cambiaríamos por nada. La calle del Mar es Badalona, pero Llefià también.

23.42h. Restaurant Fígaro (Francesc Layret, 18). Pleno al 15. Madera de restaurante, también palpable en la barra. Es la hora que es y Fígaro es un restaurante, y nos comentan que su tapa, Ous emprenyats, sólo la pueden servir con patatas paja. Aceptamos.

Bar Restaurante Fígaro, Badalona

No vamos a dejar de probar la última tapa de nuestra ruta, la que nos cerciora que Badalona es de bar, que incluso sus restaurantes lucen barra. De estética semeja, podríamos incluso adivinar una imagen del bar Badalona, con matices –como en todos sitios- cuando te acercas al centro. Asépticos, blancos, con taburetes y barra larga. Olor a puchero. Badalona sabe de bares.

Un bar de Badalona
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