El sexto documental de Cultibar consigue la Biznaga de Plata Premio del Público y la Biznaga de Plata Premio del Jurado al Mejor Cortometraje de Cinema Cocina del Festival de Málaga 2026.
Centrándose en una bodega, “Montse. La penúltima bodega” habla en castellano, catalán e inglés de resistencia, adaptación y esencia; sobre el concepto de bar/bodega en el contexto de la Barcelona actual.
“Montse. La penúltima bodega” se ha llevado los dos premios a los que optaba en Cinema Cocina del Festival de Málaga 2026: la Biznaga de Plata ‘Alimentos de España’ Premio del Jurado al Mejor Cortometraje y la Biznaga de Plata ‘Diputación de Jaén’ Premio del Público al Mejor Cortometraje. Así, el documental centrado en una bodega centenaria del Raval barcelonés vuelve de la Costa del Sol con pleno de premios y “la satisfacción de haber gustado y haber generado debate sobre la figura del bar tradicional en la sociedad actual, sobre la resistencia, y la resistencia al cambio, de ciertos lugares en la Barcelona actual”, comentan sus directores.
“Montse. La penúltima bodega” lleva la firma de Cultibar, proyecto sobre difusión gastronómica y restauradora nacido en Barcelona en 2012 de la mente y manos de Jordi Busquets, David Salvador y Víctor Solsona. Era la tercera vez que uno de sus cortos era seleccionado para Cinema Cocina, la primera en que vuelven con un premio (dos) debajo del brazo”. El documental seguirá ahora su proceso en festivales para seguir generando debate y reflexión.
“Montse. La penúltima bodega”
Como un camarote de los hermanos Marx pero sin tanta gente y en el corazón de Barcelona, con conversaciones e imágenes que interpelan al espectador, con humor sin buscarlo, sin guion. “Montse. La penúltima bodega” muestra una mañana estándar en una bodega histórica del Raval barcelonés. Pasan habituales y hablan de su realidad, y pasan pasavolantes para hacer lo propio y cambiar el tercio. El amor por el oficio, la resistencia al cambio, el turismo o la inmigración en diálogo e imagen.
Bodega Montse nació en 1893. Más de 130 años de amor por el oficio que ahora defiende Xavi Quintano, un “bon jan” cincuentón que relata y asiente miserias y tiempos pasados mientras limpia con mimo unas anchoas. Ante él desfilan personajes atemporales y sin filtro, que pagan en efectivo, llevan su propia comida o se asombran del polvo que atesoran las botellas que la adornan. El castellano es el idioma vehicular de un vídeo que también habla catalán o inglés, pues así es la realidad del centro de Barcelona.
“Montse. La penúltima bodega” puede ser visto como una oda de amor o como una necrológica, o como las dos cosas. Como una instantánea de un barrio -El Raval- “que está fatal”. Que sirva la pieza para repensar lo que tenemos y podemos perder. Para empatizar con los taberneros o exigirles más. Para entender modas o luchar contra ellas. Veinticinco minutos de discursos no políticamente correctos pero empatizables. Veinticinco minutos de poesía visual y dialéctica sobre un “lugar con alma”. ¿Es eso suficientemente importante como para que Montse siga abierta? ¿Irías? ¿Volverías? ¿La renovarías?
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