Bares-Tabernas, Ciutat Vella, documental

“Montse. La penúltima bodega”. La resistencia (al cambio) de una bodega en el corazón de Barcelona

Centrándose en una bodega, Cultibar presenta un documental de 25’ sobre resistencia, adaptación y esencia; sobre el concepto de bar/bodega en Barcelona. 

Situada en el Raval barcelonés, Bodega Montse abrió sus puertas en 1893. Una historia centenaria de fidelidad a un público “que ha cambiado”, explica Xavi Quintano, actual propietario y bodeguero, no así la estética de una bodega “que morirá sin que éste la toque”, apostilla uno de sus clientes.

“Montse. La penúltima bodega” es el penúltimo documental de Cultibar tras “BarMad, las 7 diferencias” y “El bizcocho de Alfonso XIII” -ambos seleccionados en Cinema Cocina del Festival de Málaga-, “Il pelo miraculoso de Maradona”, “Últimos bares con Teresa” y “La bomba de la Barceloneta”.

Como un camarote de los hermanos Marx pero sin tanta gente y en el corazón de Barcelona, con conversaciones e imágenes que interpelan al espectador, con humor sin buscarlo, sin guión. “Montse. La penúltima bodega” muestra una mañana estándar en una bodega histórica del Raval barcelonés. Pasan habituales y hablan de su realidad, y pasan pasavolantes para hacer lo propio y cambiar el tercio. El amor por el oficio, la resistencia al cambio, el turismo o la inmigración en diálogo e imagen

Bodega Montse nació en 1893. Más de 130 años de amor por el oficio que ahora defiende Xavi Quintano, un “bon jan” cincuentón que relata y asiente miserias y tiempos pasados mientras limpia con mimo unas anchoas. Ante él desfilan personajes atemporales y sin filtro, que pagan en efectivo, llevan su propia comida o se asombran del polvo que atesoran las botellas que la adornan. El castellano es el idioma vehicular de un vídeo que también habla catalán o inglés, pues así es la realidad del centro de Barcelona.

“Montse. La penúltima bodega” puede ser visto como una oda de amor o como una necrológica, o como las dos cosas. Como una instantánea de un barrio -El Raval- “que está fatal”. Que sirva la pieza para repensar lo que tenemos y podemos perder. Para empatizar con los taberneros o exigirles más. Para entender modas o luchar contra ellas. Veinticinco minutos de discursos no políticamente correctos pero empatizables. Veinticinco minutos de poesía visual y dialéctica sobre un “lugar con alma”. ¿Es eso suficientemente importante como para que Montse siga abierta? ¿Irías? ¿Volverías? ¿La renovarías?

Bienvenidos al mundo de la penúltima bodega de Barcelona. Quizá la última de su estilo en la ciudad. “Montse. La penúltima bodega” se emitirá por primera vez en la sección oficial de Cinema Cocina del Festival de Málaga 2026.

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